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Vuelo en globo por el valle del Yarra, Global Ballooning

17.2.19

Como muchos de vosotros ya sabrĂ©is, he pasado los Ășltimos cuatro meses viviendo en la ciudad de Melbourne. Siempre suelo marcarme unos objetivos cuando me mudo o visito un nuevo lugar, y en este caso, al que mĂĄs ganas tenĂ­a era al de volar en globo aerostĂĄtico y gracias a Global Ballooning Australia pude hacerlo posible. Ellos fueron los encargados de hacer mi experiencia Ășnica y especial.

La noche anterior me fui a dormir nerviosa, sabía que lo que me esperaba el día siguiente iba a ser mågico, y nada mås cerca de la realidad. A las tres de la mañana sonaba mi despertador y recibía un mensaje de confirmación en el que me comunicaban que las condiciones iban a ser muy favorables y que me pasarían a recoger por mi alojamiento para poner rumbo al valle del Yarra, donde comenzaría la aventura.

Me dieron tambiĂ©n la posibilidad de sobrevolar Melbourne, sin embargo, considerĂ© mĂĄs interesantes las vistas sobre esta regiĂłn vinĂ­cola, donde desde hace años se producen la mayor parte de vinos de alta calidad australianos. En el microbĂșs me esperaban Bambi y Raine, a los que me gustarĂ­a dar las gracias por hacer mi dĂ­a aĂșn mĂĄs especial. En los 60 minutos que dura el viaje hasta la base de despegue, me fueron contando parte de la historia y anĂ©cdotas del lugar. Eran tan sĂłlo las cuatro de la mañana y a pesar de que el sueño se apoderaba de mi, no podĂ­a dejar de escucharles.

En un abrir y cerrar de ojos, estĂĄbamos en la base con todo listo para subirnos a la enorme cesta del globo aerostĂĄtico. AdemĂĄs, tuve la suerte de que me tocase volar en el mĂĄs grande de Victoria, con una capacidad aproximada de 20 personas. La siguiente hora pasĂł volando, y nunca mejor dicho. La sensaciĂłn de observar los viñedos del Yarra desde las alturas, ver el rĂ­o de mismo nombre, el sistema montañoso de la zona y los otros globos subiendo y bajando al compĂĄs del viento fue impresionante. ¿La guinda al pastel? El sol saliendo de fondo y dando paso a un magnĂ­fico amanecer.

Y cuando parecĂ­a que nada podĂ­a ir mejor,  y tras ayudar a recoger el globo, nos llevaron a desayunar a los viñedos de Balgownie, uno de los mĂĄs emblemĂĄticos en el valle y cuyo origen se remonta al año 1969. Y es que… no me podĂ­a ir de Yarra sin conocer alguna de sus viñas y mucho menos, sin probar alguno de sus productos.

Gracias a Global Ballooning Australia por su hospitalidad. ¡ Experiencia 100% recomendable para todos aquellos que tengĂĄis pensado visitar Victoria! Si tenĂ©is cualquier duda, enviarles un mensaje y os lo resolverĂĄn:

30 Dickmann St,
Richmond, Victoria, Australia 3121
Ph: 
+61 3 9428 5703 OR freecall 1800 627 661

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 As many of you might already know, I have spent the last four months living in the city of Melbourne. I always set goals when I move or visit a new place, and in this case, the one I wanted the most was flying over in a hot air balloon and Global Ballooning Australia made this possible. They were the ones who made my experience unique and special. 


The night before, when I went to sleep, I was feeling so nervous, I knew that what was awaiting me the next day was going to be magical, and nothing could be closer from reality. At three o'clock in the morning my alarm clock rang and I received a confirmation message in which they told me that the conditions were going to be very favorable and that they would pick me up from my accommodation to go to the Yarra Valley, where the adventure would begin. 

I was also given the possibility to fly over Melbourne, however, I chose the views of this wine region, where for years most of Australia's high quality wines have been produced. In the minibus, Bambi and Raine were waiting for me, to whom I would like to thank for making my day even more special. In the 60 minutes that the trip lasts until the base of takeoff, they told me part of the story and anecdotes of the place. It was only four o'clock in the morning and even though I was still so sleepy, I could not stop listening to them. 

In the blink of an eye, we were at the base with everything ready to get into the huge basket of the hot air balloon. In addition, I consider my self so lucky becauset I got to fly in the largest one in Victoria, with an approximate capacity of 20 people. The next hour flew by, and never better said. The feeling of observing the Yarra vineyards from the heights, seeing the river of the same name, the mountainous system of the area and the other balloons rising and falling to the beat of the wind was impressive.

The icing on the cake? The sun rising in the background and giving way to a magnificent sunrise.  And when it seemed that nothing could go better, and after helping to pick up the balloon, we were taken to breakfast at the Balgownie Vineyards, one of the most emblematic vineyards in the valley and whose origin dates back to 1969.... I could not leave Yarra without visiting any of their vineyards and much less, without trying any of their products.  Thanks to Global Ballooning Australia for your hospitality. 100% recommended experience for all those who are thinking of visiting Victoria!



















































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