La misma tarde que visité la playa de Mount Lavinia
tenía pensado dejar Colombo y poner rumbo a mi siguiente destino. Sin embargo,
el tifón, que parecía haber cesado, comenzó de nuevo con más fuerza que el día
anterior y tuve que quedarme una noche más en la capital de Sri Lanka. Como no
quería perder más tiempo, decidí madrugar y en compañía de Harsha, me dirigí a
la estación de trenes a primera hora de la mañana. Mi nuevo amigo srilankés iba
a pasar unos días a casa de sus familiares en la playa y yo preferí continuar
mi recorrido visitando el interior del país. Pensé que no nos volveríamos a
encontrar, como pasa muchas veces mientras viajas, sin embargo siempre hay
sorpresas y esta os la contaré más adelante, cuando llegue el momento.
Mi siguiente parada era Kandy, ‘la capital de las
montañas’, ‘la ciudad sagrada del budismo’y Patrimonio de la Humanidad. Para
llegar hasta allí se puede coger el autobús o el tren. En este caso, os
recomiendo tomar el tren ya que el trayecto es muy bonito de ver y el precio y duración (sobre tres horas) es
similar. Uno de los problemas que tiene el ferrocarril en Sri Lanka es que los
billetes suelen agotarse muy rápido por lo famosa que es la belleza de sus
recorridos, sobre todo el que va desde Kandy hasta Ella. Yo sin embargo apuré
hasta el último momento y por tanto cuando fui a comprar el billete sólo
quedaban asientos en tercera clase (muchas veces no quedan ni asientos y tienes
que ir sentado en el suelo).
En un primer momento, y a juzgar los trenes y
autobuses en los que he viajado por Tailandia o Filipinas, pensé “qué mala
suerte” pero al subirme vi que incluso era mejor que viajar en segunda o
primera, ya que en estos vagones pude hablar con locales y saber un poco más
del sitio al que me dirigía. Lo primero que hice nada más llegar fue ir al
hostal a dejar todas mis pertenecías antes de comenzar a visitar la ciudad. En
esta ocasión me hospedé en el mismo lugar que en Colombo: el hostal Clock Inn
Kandy. Los precios podéis consultarlos en su página web.
Estación de tren de Colombo
La misma tarde que visité la playa de Mount Lavinia tenía pensado dejar Colombo y poner rumbo a mi siguiente destino. Sin embargo, el tif...
