El parque nacional de Purnululu , también conocido como ‘The Bungle Bungle’ , fue la última parada que hicimos en Western Australia. En es...
Siguiendo con nuestras aventuras por la carretera
Gibb River, y tras pasar la noche acampando cerca de Galvans Gorge, unas pequeñas cascadas a las que merece la pena
acercarse, llegamos hasta Manning Falls
Gorge. Al ser un área privada, es necesario pagar 8$ por persona, o 22$ en
el caso de acampar allí. Esta cantidad se abona en la estación de carretera Mount Barnett, único sitio donde podréis
encontrar Wifi, por si os
interesase. Para utilizar la red por media hora hay que pagar cinco dólares y
tentar a la suerte ya que la conexión es escasa y no suele funcionar.
El acceso a Manning no es tan sencillo como el de las cascadas anteriores. Primero hay que esperar la cola que se forma para cruzar
un río en una pequeña barquita. Mucha gente se atreve a hacerlo nadando a pesar
de que es posible divisar algún que otro cocodrilo en las inmediaciones.
Posteriormente hay que andar durante una hora por un camino bastante sencillo
pero que se hace cuesta arriba por las altas temperaturas. Una vez allí solo
queda disfrutar de las cascadas y su entorno natural.
Y el broche final de la Gibb River Road fue el
atravesar el famoso cruce de agua del
río Pentecostés. Muchos son los que hablan de él a lo largo del camino y no
es para menos… Si lo pasáis sin problemas podréis decir, al igual que nosotros,
que habéis sobrevivido a la Gibb River!
Galvans Gorge
Siguiendo con nuestras aventuras por la carretera Gibb River, y tras pasar la noche acampando cerca de Galvans Gorge , unas pequeñas casca...
Broome fue una buena parada para recargar energías y
adentrarnos durante aproximadamente cinco días en la Gibb River Road. Se trata de una carretera que sólo se puede hacer
en 4x4 y que supone un gran desafío para la mayoría de australianos y
extranjeros aficionados al motor. En esta ruta de 660 kilómetros, que atraviesa
el área conocido como Kimberley,
resulta imposible encontrar civilización y por tanto, cobertura… aquellos que
van bien preparados llevan radios para comunicarse con las roadhouses, pequeñas casas de carretera que cuentan con gasolinera,
moteles y supermercado (con precios elevados). Es imprescindible llevar una o
dos ruedas de repuesto y bidones de
gasolina y agua por lo que pueda pasar.
La belleza en la región de Kimberley es incomparable
y tan cambiante que a veces te hace pensar que en vez de estar viajando por
Australia lo estás haciendo en África. Comenzamos acampando en un lugar
maravilloso, lleno de árboles llamados boab,
de la familia del baobab y sólo existentes en esta parte de Oceanía. Nos
levantamos temprano y fuimos a explorar el campamento para después emprender de
nuevo la marcha en dirección al parque
nacional de Tunel Creek. Como su nombre indica, es un túnel que atraviesa
Napier Range, creando el sistema de cuevas más antiguo de Western Australia. En
el pasado, Tunel Creek era el hogar del grupo aborigen Jandamarra.
El recorrido es de 750 metros, durante los cuales es
recomendable llevar linternas, ya que se pierde visibilidad y hay que atravesar
varias lagunas. Además, de esta manera y si tenéis buena suerte (o no tan
buena), podréis incluso ver algún que otro cocodrilo de agua dulce. Sí, como lo
estáis leyendo… ¡cocodrilos! Toda
esta región está habitada por este animal, que aunque no es tan peligroso como
los de agua salada y es de menor tamaño, conviene tener cuidado y no hacer
ninguna tontería que pudiese terminar en disgusto.
Árbol Boab
Broome fue una buena parada para recargar energías y adentrarnos durante aproximadamente cinco días en la Gibb River Road . Se trata de u...
La parada que hicimos en Port Headland (urbe industrial) fue tan solo para recargar los
tanques de agua, hacer compra y estirar las piernas después de pasar un día
viajando debido al accidente que colapsaba la carretera. Posteriormente
seguimos el rumbo y acampamos en el área de descanso de Eighty Mile Beach, nuestro siguiente punto a visitar. Es una playa
de 220 kilómetros de longitud, lo que equivale a 140 millas. A pesar de esto, y
sin explicación alguna, recibe el nombre de 80 Mile, es decir, 80 millas.
Aquí decidimos quedarnos el día entero para
relajarnos después de las rutas de senderismo por Karijini y el largo tiempo
que pasamos sentados en el coche. Es, precisamente, un buen lugar para
descansar y desconectar ya que no hay prácticamente nada que hacer en los 220
kilómetros que lo forman, más que recorrerlos en 4x4. El baño no está recomendado debido a la presencia de tiburones y
medusas, por lo que si os queréis refrescar tendréis que hacerlo en las duchas
que hay ubicadas fuera del Eighty Mile Beach Caravan Park.
Eighty Mile Beach
La parada que hicimos en Port Headland ( urbe industrial) fue tan solo para recargar los tanques de agua, hacer compra y estirar las piern...
El segundo día en el parque nacional de Karijini lo
empezamos acercándonos al mirador Oxer, desde
donde se pueden observar las gargantas de Weano, Hancock y Joffre. Merece la
pena verlo desde arriba para ver las abruptas paredes que el agua ha ido
formando a su paso. Desde lo alto de esta plataforma se pueden incluso oír las
voces de aquellos que se encuentran debajo conociendo las gargantas en
profundidad. Una de las más populares es la de Hancock gorge, también denominada como ‘viaje al centro de la tierra’.
Para visitarla,
es importante llevar buen calzado aunque a medio camino os lo tendréis que
quitar para atravesar el río y escalar por las rocas de la orilla. El camino
termina en la impresionante piscina natural
de Kermit, a la que es bastante complicado llegar, siendo necesario pasar
por lo que es conocido como ‘Spider
walk’, un estrecho paso no apto para aquellos que como yo, tengan las
piernas cortas! El recorrido viene a durar entre una hora y media o dos horas,
dependiendo de la destreza de cada uno y de la gente que haya, ya que suele ser
bastante concurrido.
Oxer Lookout
El segundo día en el parque nacional de Karijini lo empezamos acercándonos al mirador Oxer, desde donde se pueden observar las gargantas...
En el anterior post dije que Exmouth no tenía mucho
que ver. Me refiero al pueblo en sí, ya que las inmediaciones están llenas de
naturaleza que descubrir y lugares donde perderse. Y así hicimos, nuestra
última mañana por este área la pasamos conduciendo entre sus cañones y buscando cuevas que conocer. Hay un gran número de ellas y, a diferencia de
otros países, las visitas por tu cuenta, sin pagar ningún tour o guía ya que
son, por así decirlo, ‘salvajes’. Eso sí, conviene preguntar a algún local
cuáles son de fácil acceso para evitar tener problemas.
En el anterior post dije que Exmouth no tenía mucho que ver. Me refiero al pueblo en sí, ya que las inmediaciones están llenas de natural...
