Pero Siargao no
es sólo surf, tiene muchas otras cosas que ofrecer a los que la visitan y
lo mejor para descubrirlas es coger la moto y vivir la aventura. De esta forma,
conoceréis a infinidad de personas, tanto turistas como locales, os perderéis
por sus carreteras llegando a paisajes increíbles y disfrutaréis de una
auténtica experiencia filipina. Nosotras pasamos la mayor parte de nuestros
días en la isla en compañía de unos chicos catalanes que estuvieron viajando
por Filipinas alrededor de cuatro meses. Ellos, Xabi, Sergi y Alexis, son la
prueba de lo que engancha Siargao, tenían pensado quedarse un mes en una casa
alquilada y terminaron estando dos. A nosotras nos pasó parecido, lo que iba a
ser una estancia de tres días acabó convirtiéndose en una semana. ¡Qué tendrá
Siargao!
Pues bien, entre otras cosas las piscinas naturales de Magpupungko, en la playa de mismo nombre,
ubicada en el pueblo de Pilar. El
mejor momento para acercarse a estas ‘rock
pools’ es cuando la marea está baja y el baño es permitido, de lo contrario
lo único que se ve es agua. Al llegar es obligatorio pagar una entrada de 50
pesos filipinos, lo que equivale a un euro. Estuvimos una mañana entera y
cuando decidimos seguir el camino hasta el siguiente punto se puso a llover
fuertemente. Nos resguardamos como pudimos y unos locales, dueños del
‘chiringuito playero’ se acercaron a nosotras y nos invitaron a unirnos a su
comida.
Magpupungko beach
Pero Siargao no es sólo surf , tiene muchas otras cosas que ofrecer a los que la visitan y lo mejor para descubrirlas es coger la moto y v...
