En mi caso, y tras estar un mes recorriendo Vietnam,
escogí como aeropuerto de llegada el de Yangon.
¿El motivo? Los vuelos generalmente suelen ser más baratos que a Mandalay o Naipydó,
tanto de entrada como de salida, y así podía hacer una ruta circular comenzando
en esta urbe y tomando mi vuelo de regreso a España en el mismo lugar. En este
post podéis encontrar toda la información que necesitáis para vuestra llegada: ‘Llegada a Myanmar: vuelos, visados y
traslados’.
Yangon, que en birmano significa ‘Ciudad sin enemigos’ es el núcleo
urbano más grande del país y fue, hasta el año 2005, la capital. Posteriormente,
ésta fue trasladada a Naipydó por decisión de la junta militar. A pesar de ser
de gran tamaño, no está muy desarrollada, como otras ciudades de Asia, y a no
ser que vayáis sobrados de tiempo, no recomendaría pasar más de un día recorriéndola.
La zona en la que la mayoría de backpackers suelen hospedarse es Chinatown y las proximidades a la Sule Pagoda. Es un lugar céntrico,
cerca de todos los atractivos turísticos y además los precios son muy
asequibles. Algo a tener en cuenta es que los
precios en Myanmar son, en muchas ocasiones y en lo que a alojamiento
respecta, bastante más elevados que en otros países del sudeste asiático.
Mi primera noche en el país birmano me quedé en el Lil Yangon Hostel, y no se lo
aconsejaría a nadie. No suelo tener problemas en ningún sitio, ya que siempre
paso el mínimo tiempo en los hostales pero en este tuve una pésima experiencia.
Todo comenzó con la mala predisposición del
staff para ayudarme y resolver algunas dudas que tenía. Después, al llegar al cuarto nada se asemejaba con lo que había visto en
las fotografías: estaba todo bastante
sucio, por no hablar de los baños, y además a las tres de la mañana un grupo
de locales, a mi parecer ebrios, llegaron encendiendo todas las luces y
conversando a voz en grito con uno de los recepcionistas.
Después de estar un mes por Myanmar, otros mochileros
me recomendaron que me alojase en el Baobabed Hostel, que forma parte de una cadena, y por tanto lo escogí para la noche
anterior a mi vuelo con destino España. Este lugar está mucho mejor y además
suele haber ambiente, por lo que es un buen sitio para conocer otros viajeros.
Baobabed está justo en las calles más transitadas de
Chinatown, por lo que empecé mi ruta paseando por los alrededores hasta llegar
a la Sule Pagoda, ubicada en el
centro de Yangon. Este templo sirve de referencia para las distancias kilométricas
hacia el norte del país. Se puede entrar a visitar, pero como cada punto turístico
en Myanmar, hay que pagar una entrada. En este caso, son 3.000 kyats, 1.76 euros, que preferí ahorrarme para la pagoda de Shwedagon.
Chinatown
En mi caso, y tras estar un mes recorriendo Vietnam, escogí como aeropuerto de llegada el de Yangon . ¿El motivo? Los vue...