Después de visitar el Parque Tayrona, decidí dedicar
unos días de mi viaje a descansar, recuperar energías y afrontar la recta final
lo mejor posible. El cansancio, después de cinco meses de hostel en hostel, de
autobús en autobús, empezaba a notarse y mi cuerpo pedía una pausa. ¿Qué mejor
lugar para ello que la costa caribeña de Colombia? Desde la entrada de El
Zaino, cogí un transfer que me dejó a las puertas de otro de los mejores
hostales que he conocido (y no son pocos), el Costeño Beach.
El enclave es espectacular, ubicado a orillas del
mar, en una antigua plantación de cocos, entre el océano y la selva. Además, es un autentico paraíso para los
amantes del surf, ya que es una de las playas donde más olas se pueden
encontrar. Por este motivo, los dueños, dos hermanos canadienses, se enamoraron
del lugar y comenzaron a acampar en esta área. Con el paso del tiempo, el lugar
se hizo más popular, empezaron a llegar más personas y decidieron comprar el
terreno y convertirlo en lo que hoy en día se conoce como uno de los
alojamiento más populares entre los jóvenes viajeros. Es por ello que, al igual
que en la Casa en el Agua, es imprescindible
reservar con antelación (AQUÍ).
Mi idea era estar allí por dos noches, sin embargo,
acabé quedándome cinco. El staff es súper agradable y por tanto el ambiente que
se respira en Costeño es insuperable. Levantarse cada día en la playa,
desayunar con el sonido del oleaje, tumbarse en una hamaca a seguir
descansando, jugar al volleyball, surfear, hacer yoga, pasear por el interminable
arenal donde está localizado, darse un masaje… ¿Suena bien verdad? Pues es aún
mejor. Además, cada tarde hay una actividad diferente, como karaoke, jam sessions, limpieza de la playa, o
fiestas hasta el amanecer. La noche viene a costar 43.000 pesos, en
habitación compartida, es decir, 19 euros. A esto hay que sumarle las comidas,
ya que no hay cocina para los huéspedes, y el alcohol que se consuma, que no
será poco!
Después de visitar el Parque Tayrona, decidí dedicar unos días de mi viaje a descansar, recuperar energías y afrontar la ...
