Para aquellos que vayáis con tiempo o simplemente
queráis conocer más a fondo Bogotá y sus alrededores, os propongo dos planes
alternativos. Ambos son de medio día de duración ya que hay que trasladarse
hasta los mismos.
El primero de ellos es la Catedral de la Sal de Zipaquirá, a 42 kilómetros de la capital
colombiana. Hay que tener en cuenta que aquí las distancias, debido a los
sistemas montañosos, al tráfico de la ciudad y a que los autobuses públicos
suelen parar donde les viene en gana, se hacen bastante más largas que en
cualquier país europeo al que estéis acostumbrados. Para llegar hasta el pueblo
de Zipaquirá tendréis que coger el transmilenio hasta el Portal Norte, una de
las estaciones principales de Bogotá, y desde allí tomar el autobús correspondiente.
El precio de este último es de 5.200
pesos, es decir, 1,50 euros, y tarda aproximadamente hora y media. Desde el
pueblo, la mejor opción es coger un taxi hasta la entrada al recinto.
Esta catedral, obra del arquitecto rolo Roswell
Garavito Pearl, está considerada como “joya arquitectónica de la modernidad” por su patrimonio cultural,
religioso y ambiental. Se trata de un templo subterráneo construido en el
interior de las minas de sal de Zipaquirá que datan de 200 millones de años. Se
divide en tres partes: el Viacrucis, un pasillo en el que se representan las
distintas estaciones de esta práctica de oración; la Cúpula, desde donde se
pueden descender hasta los balcones y coro; y por último las naves de la
catedral, comunicadas por grietas que simbolizan el nacimiento y la muerte de
Cristo. Aquí es donde se encuentra el Altar Mayor con una cruz imponente de 16
metros de altura.
Edu me comentó que hay muchas personas que deciden
casarse aquí. La verdad es que no me llamaría mucho la atención pero… para
gustos los colores! El precio de entrada para turistas extranjeros es de 55.000 pesos colombianos, 16 euros,
algo que me pareció bastante disparatado. Una recomendación que os doy es que
si ya habéis estado en las minas de sal de Wieliczka, en Cracovia, os ahorréis
la visita a la catedral de Sal de Zipaquirá. Las otras son mucho más llamativas
aunque también el ingreso es más caro.
Entrada a la Catedral
Para aquellos que vayáis con tiempo o simplemente queráis conocer más a fondo Bogotá y sus alrededores, os propongo dos planes ...