Continuamos la visita a Córdoba viendo la Mezquita-Catedral, también conocida
como Catedral de la Asunción de Nuestra Señora. Este conjunto arquitectónico,
declarado Patrimonio Cultural de la Humanidad, se empezó a construir en el 785.
La mezquita, que en 1238, después de la Reconquista, se convirtió en una
catedral católica, contaba con 23.400 metros cuadrados que le hacĆan ser la
segunda mezquita mƔs grande del mundo, por detrƔs de la Meca y posteriormente
de la Mezquita Azul de Estambul.
La entrada a la mezquita se realiza por la Puerta del
Perdón, de estilo mudéjar y desde donde se pueden ver los naranjos y las
palmeras que constituyen el “Patio de
los Naranjos”, que antiguamente era llamado “Patio de las Abluciones”. Otro
de los elementos que llaman fuertemente la atención es la torre campanario que envuelve al alminar. El patio se puede ver
sin necesidad de pagar, sin embargo la entrada al interior de la
mezquita-catedral tiene un coste de ocho euros.
Mezquita -Catedral
Patio de los Naranjos
Torre campanario
Al salir de la mezquita, dimos una vuelta por la JuderĆa, formada por calles irregulares
y empedraras. En esta zona destaca principalmente la Calleja de las Flores, llena de pequeƱos tiestos con plantas en
honor al nombre que lleva. Esta calle desemboca en una plaza desde donde las
vistas de la catedral son preciosas. La
Sinagoga tambiĆ©n se encuentra en la JuderĆa, concretamente en la calle de
los JudĆos. Este templo, Ćŗnico en su especie en AndalucĆa, fue construido en
1315 por el alarife Isaq Moheb. La entrada es gratuita y sólo estÔ abierto por
las maƱanas.
Calleja de las Flores
Sinagoga
Cuando cayó la tarde, nos fuimos a descansar a la Plaza de la Corredera, la única
plaza mayor y cuadrangular en toda la comunidad autónoma. Hay bastantes bares
en ella y por tanto se suele llenar de jóvenes y no tan jóvenes disfrutando y
tomando algo. Cuando volvĆamos al hostal para arreglarnos y dar una vuelta por
la noche cordobesa, pasamos por la Plaza
del Potro, llamada asĆ por la fuente que se encuentra en el centro rematada
con la figura de un potro.
Otra de las cosas que vimos en el camino fue el Templo Romano, descubierto en los
años 50 del siglo XX. Se empezó a construir durante el reinado del emperador
Claudio (41-54 d.C) y se dio por terminado 40 aƱos mƔs tarde.
Plaza de la Corredera
Plaza del Potro
Templo Romano
Tras ducharnos y descansar despuƩs de la caminata que
nos dimos durante el dĆa, salimos a cenar a la Taberna El Poema, situada en el centro de la ciudad. Tiene gran
variedad de tapas y ademƔs, sus tostas estƔn muy ricas. Cerca de esta taberna
se encuentra el Mercado Victoria, situado
en los Jardines de la Victoria y con
30 puestos que ofrecen una gran variedad de productos, tanto para comer como
para beber.
Posteriormente, fuimos al Bar el Campeón, donde preparan cocktÔils enormes llenos de
gominolas. Y acabamos la noche en el Sojo
Ribera, un sitio que no os podƩis perder, tanto por donde se encuentra y
sus vistas (en la orilla del Guadalquivir), como por el gran ambiente que hay.
El sƔbado por la maƱana nos acercamos al barrio de San Basilio para poder ver
algĆŗn patio tĆpico cordobĆ©s. Lo general
en estas fechas es que te pidan cinco euros por entrar, sin embargo hay uno,
situado en el nĆŗmero 50, cuya entrada es gratuita. AllĆ nos encontramos a Jaime
Ostos y a su mujer Mari Ćngeles Grajal.
Jaime Ostos y Mari Ćngeles Grajal
Para despedirnos de la ciudad de Córdoba, que tanto
nos gustó, entramos a comer a la Taberna
Rafalete, abierta desde 1965 y con una gran variedad de platos tĆpicos. Nos
gustó todo y por eso os recomiendo probar: las berenjenas con miel, los pinchos
morunos, los flamenquines, las croquetas y el salmorejo. El postre nos lo tomamos en la Bicicleta, un
curioso local donde te hacen descuento si vas en bici. Los zumos naturales
estĆ”n buenĆsimos. ¡Espero que os sirvan de ayuda todas y cada una de mis
referencias!
Continuamos la visita a Córdoba viendo la Mezquita-Catedral, también conocida como Catedral de la Asunción de Nuestra Señora. Es...
