Otras de las cosas que se puede, y se debería, hacer
en Bogotá es subir al cerro de Monserrate, ubicado en la cordillera oriental a una altitud de 3.152
metros, lo que hace que los que no estamos acostumbrados podamos sentirnos un
poco mareados. Su principal atracción, además de las vistas que ofrece, es la Basílica del Señor de Monserrate, un
santuario de peregrinación cuyos orígenes se remontan al año 1640, aunque la
actual fue inaugurada en 1920 tras ser reconstruida a causa de un terremoto en
1917. Se puede subir caminando o en funicular, este último tiene un coste de
20.000 pesos colombianos, es decir, aproximadamente seis euros.
La mejor hora para hacer el ascenso, siempre y cuando
el cielo esté despejado, es antes del atardecer, y así ir viendo como se
encienden las luces de la ciudad. Muchos de vosotros os preguntaréis cuál es el
edificio alto que se observa, pues bien, se trata de la Torre Colpatria, el rascacielos con más altura de la capital
colombiana. Consta de 50 pisos y en el último hay un mirador al que se puede
acceder, sin embargo, mi amigo Edu me dijo que no merecía mucho la pena. Al
bajar, podéis hacer una parada gastronómica en La Mola y probar sus arepas de huevo, si no tenéis tiempo, no os
preocupéis, siempre podréis esperar a llegar a la costa del Caribe, de donde
son típicas.
Vistas de Monserrate desde la Plaza Bolívar
Otras de las cosas que se puede, y se debería, hacer en Bogotá es subir al cerro de Monserrate, ubicado en la cordillera orien...